Mostrando entradas con la etiqueta Dune. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dune. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de mayo de 2011

Historias vs Efectos especiais, avance ou retroceso?

Hoxe voume desmarcar da miña liña habitual de post, para introducir un tema polémico neste mundillo, o avance dos efectos especiais e tan aparente caída na calidade das historias.
Todo isto ven inspirado polo filme de Dune. Como pudestes comprobar na entrada de Minos, Clásicos de la literatura fantástica II, a historia de Dune é tremendamente absorbente. Rodada en 1984, hoxe é unha obra de culto que na súa época pasou desapercibida, quizais polo afán de Universal Pictures de convertir unha gran adaptación de 8 horas de metraxe nunha película comercial de 137 minutos, forzando a trama máis do debido e convertíndoa nunha película complexa para a época; ou pode que polo enigmático do rodar de David Lynch.
O certo e que se ben é unha obra de culto hoxe, non goza da popularidade dunha saga que comezaría en 1977 e que encandilou a propios e extraños. Estou a falar, como non, de Star Wars. Esta, sorprendentemente basada entre moitas outras na propia novela de Dune ( cando fixeron a adaptación, tanto Frank Herbert como David Lynch atoparon 16 coincidencias que facían que o parecido entre as mesmas fose claro cunha probabilidade superior o nº de estrelas coñecidas no ceo), fixo especial fincapé no novedoso dos efectos especiais, e resultou todo un éxito.

Sen desmerece-la historia (que como a maioría de frikis me ten encandilado), o realmente impactante de Star Wars foron sempre os avanzados efectos especiais. Isto, apoiado por un marketing sorpendente, que convertiría a saga na franquicia de Hollywood máis rentable; fixo que esta película acapare o noso recordo, postergando Dune ó esquecemento.

Isto é só un exemplo, pero a saga ten máis. Se agora comparamos a triloxía antiga coa moderna, vemos sustanciais diferencias no criterio dos seguidores. Para algúns esta nova triloxía é unha maravilla visual, para moitos, perdeuse a esencia de Star Wars, convertíndoa nun filme comercial barato (en canto a calificación, xa que estas tres non foron precisamente económicas).

Sen esquecernos dos filmes, se vemos os videoxogos, pasa o mesmo. A ver se me explico, nunha das industrias máis potentes, vamos pouco a pouco perdendo orixinalidade argumental para centrarnos nunha calidade visual bárbara. Así, todos estamos relativamente fartos de marines espaciais calvos, adaptacións de novelas de Tom Clancy ou videoxogos de terror preocupantemente semellantes a Resident Evil.

Así que aquí vos deixo a pregunta: que preferides que vos impacte dun filme, novela (a falta de orixinalidade no terreo literario é inda máis preocupante) ou videoxogo? unha historia orixinal, ou que simplemente estea ben contada?

Debo dicir que no noso grupo, este tema é polémico. Sen desmerecer ningunha das partes, o certo é que sempre buscamos un equilibrio entre visual e histórico. A min, particularmente, non me da vergoña recoñecer que se me conquista dende o terreo visual, e non esixo un argumento complexo para mostrar unha gran realización visual (e aquí entro en discrepancia clara coa opinión de Éaco na súa crítica de Sucker Punch, xa que non me pareceu tan absurda e sí moi impactante); se ben prefiro ante todo un argumento novo en escea.

Así que agardo enchades isto de comentarios mostrando a vosa opinión, se estades dispostos a tolerar un certo dejá vu para compensalo con grandes doses de efectos visuais, ou preferides que a acción se desenrole nun cuarto estático, pero teña un guión repleto de xiros argumentais.

Así que xa sabedes, continuade no fondo!!

domingo, 1 de mayo de 2011

Clásicos de la literatura fantástica (II).




Esta vez voy a hablaros de Dune. Lo primero, si ya se que Dune es un libro de ciencia ficción no tecnicista ni prospectiva con aires de alegoría reflexionista. Que se supone que aquí hay que hablar de elfos, espadas y dragones...ya ya. El caso, no me parece necesario iniciar otra serie de post que tengan por titulo "clásicos de la literatura de ciencia ficción" y además no conozco bastantes obras para hacer algo digno de llevar ese nombre. Con esta introducción vamos con la entrada.

Dune.Dune. ¿Qué decir que no se haya dicho ya de Dune? Hay ensayos escritos sobre Dune, hay gente que se masturba antes, después y durante la lectura de Dune, Dune fue (y al menos en mi cabeza es) casi una religión oscura conformando los tres tomos principales su necronomicón.
Estamos ante lo que por la crítica especializada general es uno de los pilares básicos que llevan al genero más allá de la literatura de quiosco para consumo masivo de adolescentes con falla en las relaciones sociales.
Si me entretuviera a describir el increíble universo, la proto historia ficticia desgranada, la indecible palpabilidad de sus personajes, y la infinidad de referencias a la propia historia de la realidad social mundial...me dedicaría a esto a tiempo completo y Radamantis tendría que ponerme un sueldo.
Resumiré diciendo que es un libro de ciencia ficción suave que no se pierde en interminables discursos hipotéticos sobre el funcionamiento de aparatos futuristas, cosa que por la época en que se publico (1965) era la moda en este submundo.
Rompiendo con los esquemas tradicionales se nos presenta un universo a la vez avanzado, retrasado y actual. Hay viajes interestelares, pistolas de rayos láser y escudos de fuerza, junto a una estructura imperialista feudal y duelos de espadas todo aderezado por compañías comerciales monopolistas cuyas acciones en bolsa cuentan tanto como las decisiones del emperador.
La historia presenta temas profundas como la ecología cultural, la crisis energética, las luchas de poder político, el culto mesiánico fanático y la eugenesia positiva. Todos de primerísima polémica en nuestra realidad.
Y por el medio encuentra sitio para el honor familiar, el ansia de poder y venganza, la corrupción de los poderosos, las intrigas y asesinatos de corte, las alucinaciones colectivas con relaciones incomprensibles con la cuántica (como la cuántica en si misma vamos) y otros temas más mundanos como el héroe liberador y el protagonista agobiado por la magnitud de los acontecimientos.
Podría empezar a hablaros del emperador Shaddam IV que merced a la lealtad de sus guerreros de élite los Sardaukar, criados en el planeta prisión de Salusa Secundus, gobierna con mano autoritaria el consejo de las casas reales del Landsraad.
O contaros los métodos de condicionamiento fisiológico y uso de narcóticos prescientes con los cuales las Bene Geserit, una orden femenina monástica, buscan a cualquier precio guiar a la humanidad hacía el bien.
También podría intentar esbozar el carácter y trasfondo de personajes tales como el eunuco genético asesino Hasimir Fenring,o de Stilgar el Naib de los Freemen, pueblo noble y libre en las debastadas tierras de Arrakis, o de Dama Jessica que debido al amor condenó al universo a la destrucción...
O podría dejarme de chorradas y hablaros del personaje principal. ¿Paul Atreides? No que va. Me refería a Dune. El planeta centro (metafórico) del universo, cuyo ecosistema e interrelaciones se ven tan descritas que se adivinan las tendencias hippis de Frank Herbert(que por cierto es el autor) y se aparece a la imaginación como una colosal(uber colosal) criatura viva...casi pensante.
Todo esto y mucho más que ni siquiera doy esbozado con mi profana lengua lo encontrareis en Dune. Me despido con unas lineas que el propio autor escribió:


"...no había espacio en mi mente para preocupaciones acerca del fracaso o el éxito del libro. Estaba preocupado tan solo por escribirlo. Seis años de investigaciones habían precedido al día en el que me senté a hilvanar la historia...Siguiendo a la primera publicación los informes de los editores fueron lentos y como se demostró después inexactos.La crítica había sido severa. Más de 12 editoriales habían rechazado su publicación.No había habido publicidad alguna. Sin embargo algo estaba pasando hay afuera.
Durante dos años me ví inundado por quejas de lectores y libreros acudiendo directamente a mi en su desesperación por que no podían encontrar el libro. Recibía llamadas a todas horas del día preguntando si había iniciado un culto. En principio me reí. Luego me di cuenta de que la pregunta era totalmente sería. Siempre contestaba asustado: ¡Dios santo.No! "

Frank Herbert, extracto de: Escribiendo Dune.


Ah...Dune, Dune, Dune...Buenos tiempos que no volverán.